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Te encanta esa sensación de escapar «del mundanal ruido».

Lo necesitas en determinadas ocasiones porque, aunque te gusta la ciudad y sus comodidades, a veces sientes demasiada saturación de ruido, gente, tráfico…

Y adoras hacer esas escapadas a lugares rurales, rodeados de naturaleza, donde se respira paz y una vida más tranquila. También lo haces por tus hijos, para que conozcan ese otro tipo de vida, más natural y sin prisas. Para conectar más con ellos y disfrutar de la montaña juntos.

Aquí tienes lo mejor de ambos mundos. La vida tranquila en la naturaleza donde poder relajarte y respirar aire puro, disfrutar del aroma de la Sierra de Segura y de la frescura de sus cascadas, y las comodidades a las que te cuesta renunciar en vacaciones.

¿Qué te parecería una casa rural con piscina climatizada?

Un lujo rural, sencillo, pero sorprendente. Nos encanta que puedas salir a recorrer los senderos de Elche de la Sierra, pisar charcos en otoño, mojar tu cara en las aguas frías del río en pleno invierno…y que después llegues a La Tahona y te relajes en la piscina de invierno, ¡sumergiéndote en agua calentita!

En La Tahona nos gusta escucharte, tomar nota de tus sugerencias y necesidades. Nuestra piscina de verano es una de las cosas que nuestros clientes más disfrutan en verano. Poder darse un chapuzón cuando el calor aprieta y que disfruten tanto los niños como los mayores, es algo a lo que muchos no renuncian.

¿Por qué renunciar en invierno a darse un baño caliente y relajante tras unas horas de senderismo, de deporte, de paseos a caballo, de bajadas en kayak, de rutas en bici…? ¿Por qué no disfrutar de un «spa» en la casa mientras saboreas un copa de vino? Incluso si vienes a teletrabajar, ¿Por qué no acabar la jornada con un baño relajante y después acurrucarse junto a la chimenea?

Pues esos pequeños o grandes lujos, los tienes aquí, en La Tahona, en Elche de la Sierra.

Tenemos ese pequeño rincón, nuestra piscina climatizada. Y sí, a la temperatura perfecta, con suelo de madera y luz indirecta, con una ducha donde parece que dejas caer la lluvia sobre ti. Y es para ti, para que aparques el estrés. Y desde ahí, mires por la ventana la nieve, la lluvia o la noche. Lo que quieras.

En la pequeña cascada, puedes dejar que el agua caiga en tu cuello y relaje tus músculos. ¿No es eso un lujo?

Disfruta de una casa rural en la que puedas disfrutar de piscina de verano y piscina de invierno. No te prives del agua, ni de los pequeño placeres.

¿A qué esperas para darte este lujo rural?

Reserva tu escapada, ¡te estamos esperando!

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